
CECODES presenta el Programa de Circularidad Empresarial 2026.
En un contexto global marcado por la presión sobre los recursos naturales y la necesidad de replantear los modelos económicos tradicionales, la economía circular se posiciona como una de las principales rutas para avanzar hacia un desarrollo sostenible. De acuerdo con el Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE), este enfoque puede entenderse como un modelo de producción y consumo orientado a optimizar el uso de materiales, agua y energía, considerando la capacidad de regeneración de los ecosistemas.
Este modelo promueve la recirculación de materiales dentro del sistema productivo mediante la incorporación de innovaciones tecnológicas, el fortalecimiento de alianzas y la colaboración entre actores, así como el diseño de modelos de negocio alineados con principios sostenibles. Se trata, en esencia, de una transformación estructural frente al modelo lineal tradicional basado en extraer, producir y desechar.
Sin embargo, las cifras actuales reflejan que el avance hacia la circularidad aún es limitado. Según la Circle Economy Foundation, en su más reciente informe elaborado junto a Deloitte Global, apenas el 6,9 % de los más de 106.000 millones de toneladas de materiales que utiliza anualmente la economía mundial provienen de fuentes recicladas. Esta cifra, además, representa una disminución frente a mediciones anteriores.

El informe advierte que el consumo de materiales está creciendo a un ritmo superior al de la población, lo que genera volúmenes de residuos que superan la capacidad de los sistemas de reciclaje. Incluso bajo un escenario hipotético en el que se recicla todo lo técnicamente posible, la circularidad global solo alcanzaría un 25 %. A esto se suma una proyección preocupante: para 2060, el uso de materiales podría casi duplicarse.
Uno de los principales obstáculos identificados en la transición hacia la circularidad ha sido la falta de un lenguaje común. Desde la casa matriz de CECODES, el World Business Council for Sustainable Development (WBCSD), se señala que, hasta hace pocos años, coexistían más de 100 metodologías distintas para medir la circularidad, lo que dificulta la toma de decisiones empresariales y la comparación de resultados.
En respuesta a este desafío, el WBCSD desarrolló el Protocolo Global de Circularidad (Global Circularity Protocol – GCP), una herramienta técnica que busca estandarizar criterios, facilitar la medición y orientar a las empresas en la integración de la circularidad en sus estrategias de negocio.
En este contexto, la circularidad deja de ser una tendencia para consolidarse como una decisión estratégica empresarial. No solo permite optimizar el uso de recursos, sino que también contribuye a mitigar riesgos, fortalecer la resiliencia de las cadenas de valor y generar ventajas competitivas sostenibles.
Con el objetivo de acercar este enfoque al contexto nacional, el Consejo Empresarial Colombiano para el Desarrollo Sostenible (CECODES) presenta el Programa de Circularidad Empresarial 2026, una iniciativa orientada a acompañar a las organizaciones en su proceso de transformación hacia modelos más circulares.

El programa, que inicia en mayo de 2026, está dirigido a empresas interesadas en anticiparse a los desafíos del entorno, optimizar sus recursos y generar valor sostenible. Basado en el Protocolo Global de Circularidad de su casa matriz, el WBCSD, ofrece un proceso integral que incluye:
- Sensibilización estratégica sobre la circularidad
- Diagnóstico del nivel de madurez de las organizaciones
- Acompañamiento técnico especializado
- Construcción de hojas de ruta
- Estrategias de comunicación y posicionamiento
El proceso contempla seis módulos, cinco virtuales y uno presencial, que abarcan desde la comprensión del concepto hasta su integración en la gestión empresarial.
El Programa de Circularidad Empresarial 2026 busca impulsar un cambio tangible en las organizaciones, promoviendo la transición desde la intención hacia la implementación efectiva de prácticas circulares. A través de espacios de co-creación, las empresas participantes podrán alinear sus estrategias con principios de sostenibilidad, fortalecer sus capacidades internas y proyectar su liderazgo en el mercado.
En un escenario donde los recursos son cada vez más limitados y las exigencias del entorno aumentan, la circularidad se consolida como un elemento clave para la competitividad empresarial. La invitación es clara: más allá de adaptarse al cambio, las organizaciones están llamadas a liderarlo.

